Recientemente Valle de Mena ha sido declarado por la UNESCO "Star Park" Parque de las Estrellas por la calidad de nuestro cielo nocturno y por las medidas que desde el Gobierno Municipal venimos impulsando en el marco del Plan de Ahorro y eficiencia Energética para reducir el consumo electríco y para evitar la contaminación lumínica.
En el marco de la XX Semana Cultural tuve el placer de presentar una conferencia sobre esta materia a la que asistieron varios expertos como Alberto Bañuelos, Susana Malón, Rocio Santamaría o Cipriano Martín, representante de Unesco y Coordinador Internacional de la Iniciativa Star Light.
En este acto el Ayuntamiento recibió el citado reconocimiento. Valle de Mena es el primer municipio de España declarado Parque de las Estrellas.
Estas fueron mis palabras de presentación:
Desde que el primer menés pobló este valle, el cielo oscuro, las estrellas y la luna han sido para miles de generaciones como una ventana abierta al resto del universo.
A nuestros antepasados les permitió observar el movimiento de los astros para así determinar el paso del tiempo y aumentar sus posibilidades de supervivencia, de organizar los cultivos, de cortar la madera para las vigas de la casa, de hacer la matanza...
Nosotros somos los herederos del legado de nuestros abuelos que noche tras noche, contribuyeron a configurar el conocimiento actual de Mena de la Naturaleza y del universo.
Aprendamos, cuidemos y no olvidemos tantas cosas sencillas que ellos nos enseñaron.
Tenemos, por ello, la responsabilidad de hacer posible que su esfuerzo pueda seguir progresando a través de otrosy que nuestros hijos y nietos puedan seguir disfrutando y aprendiendo de un cielo nocturno limpio.
Es de esto de lo que vamos a hablar esta tarde: de luces, de estrellas y de futuro.
¿Quien no se ha maravillado una noche de San Lorenzo volviendo de las fiestas de Vallejo, caminando en silencio en la oscuridad, mirando el cielo cargado de estrellas sobre la Peña?
En la actualidad, el mismo progreso que hemos contribuido a crear, amenaza con hacer imposible todo esto.
El 99%, 9 de cada 10, ciudadanos de la Unión Europeano no pueden ver las estrellas desde el lugar donde viven.
¿Quien le ha robado las estrellas a la gente?
La causa se denomina contaminación lumínica y consiste en la pérdida de la oscuridad del fondo del cielo por efecto de la dispersión de luz artificial.
Despilfarramos mucha luz (hay muchas luces en esto que llamamos el primer mundo, alumbrando al espacio sideral) y corremos el riesgo de que lo único que nos haga ver las estrellas sea la factura de Ibredrola a final de mes.
Ese es el caso del Valle de Mena con más de 2.400 farolas y tan solo 4000 habitantes dispersos en más de 100 pueblos.
Consumimos cuatro veces más energía por este motivo que un ciudadano de Alemania o el doble que la media de consumo de un ciudadano del resto de España.
Pero todo esto tiene solución. Nuestras madres nos enseñaron que los pequeños gestos son poderosos.
Cuando era niño (y no tan niño) mi madre me cuenta que constantemente tenía que ir detrás de mí apagando luces que yo iba dejando encendidas en casa y que no alumbraban a nadie.
Te crees que somos socios de Iberduero? me solía repetir con paciencia infinita para enseñarme que simplemente con hacer un click en un interruptor, podía, siendo un niño, ayudar mucho en mi casa.
Desde el Ayuntamiento del Valle de Mena hemos decidido declararle la guerra al recibo de la luz por un lado y proteger nuestro cielo nocturno limpio por otro.
El Plan de Economía Sostenible del Gobierno de España nos ha dotado de fondos no solamente para iniciar este camino, sino para comenzar con la ejecución práctica del mismo.
Desde hace ya diez años venimos defendiendo desde el gobierno municipal un modelo de desarrollo sostenible, que hiciera compatible el progreso social y cultural, el avance económico y la protección natural.
Y lo hemos ido haciendo con pequeños gestos, con diferentes proyectos e iniciativas que van desde la ordenación del crecimiento del Valle, la protección de nuestras montañas y bosques de amenazas y agresiones, hasta la apuesta por nuestras tradiciones, nuestra gente y nuestros valores humanos.
Combatir la contaminación lumínica y hacer un uso responsable de la energía en el valle es uno de nuestros objetivos.
Un propósito compartido de forma unánime desde todas las áreas municipales, e impulsado desde el inicio
por la Concejalía de Medio Ambiente.
Hagamos entre todos que la serena belleza de una noche estrellada volviendo de las fiestas de un pueblo
no se convierta en un simple recuerdo sentimental en la mente de algunos de nosotros.
Cuidemos de ello y pongámoslo en valor.
Seamos imaginativos, anticipemos y apostemos de manera inteligente por lo que realmente somos y sentimos como pueblo.
Al igual que hemos conseguido generar riqueza y empleo a través del turismo promocionando nuestro valle por el valor de nuestro paisaje, nuestras especies autóctonas, nuestros bosques y ríos, nuestro románico o nuestras tradiciones y nuestra gente, convirtamos nuestro cielo nocturno en un atractivo más de este valle con futuro.
Un futuro relacionado inexcusablemente con el respeto y protección de nuestra magnífica y reconocida biodiversidad, y ligado a la permanencia del ser humano en el territorio.

