Rodado con un teléfono móvil y en modo "me la pego como no deje de grabar" aquí os dejo este regalito para mis amigos de las salidas-quedadas nocturnas en bicicleta de montaña que estamos haciendo en las dos ultimas lunas llenas menesas un grupo de amigos-as.
Nuevas sensaciones. La noche transforma por completo los caminos, los bosques, los sonidos de los lugares por donde pasamos. La Luz de la Luna ofrece un paisaje mágico al mirar a Mena desde lo alto de una montaña. El ambiente de camaradería, risas y equipo pone todo lo demás y hace que las subidas sean un poco menos duras.
Mi madre dice que si el día no tiene suficientes horas para andar en bici, que tengo que andar por ahí haciendo "el gamba". Parece que no.
"Relevo de Noche, el día es demasiado corto".